46.

Salimos al balcón y me recibe una brisa fresca del océano, el océano es su patio trasero, piso la arena y hundo mis dedos en ella. Me va a encantar estar aquí.

—¿Te gusta?

Murmuro —Me encanta—

Él besa la parte superior de mi cabeza —Ahora que hemos terminado el recorrido, podemos volver arriba y ...

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