"Un beso inesperado"

Los chismes de oficina se propagan como humedad en las paredes, desgastando mi nombre en cada esquina del piso corporativo. Se han vuelto tan densos que ya ni siquiera puedo entrar al sanitario sin tener que esconderme.

​Entro al último cubículo del baño de mujeres, aseguro la puerta y me sient...

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