"Beso Robado"

—¿De qué hablo? De que no necesitas fingir que te importo para que te preste otros veinticinco millones, Mérida. Si quieres te doy la empresa, pero no vas a jugar conmigo ni con mi paciencia.

Damián aprieta la mandíbula y cierra los ojos un segundo. Mantiene las palmas rígidas pegadas a los muslos y...

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