Capítulo 9 El amanecer de una reina

El amanecer de una reina

El primer rayo de sol del segundo día entra por el ventanal alto como una línea de ceniza blanca.

Me despierto con el centro del pecho latiendo a un ritmo que ya no me pertenece. La fiebre abrasadora del celo se ha transformado en una pulsación sorda, constante y pesada qu...

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