Capítulo 48 48

―No abras ese correo como si fuera una sentencia.

Elian seguía sentado en mi cama, con el teléfono en la mano.

―No es mi correo.

―Pero estás poniendo cara de tragedia griega.

―Estoy poniendo cara de hombre que acaba de descubrir que Florencia tiene una obsesión extraña con nuestra relación.

―Nuestra...

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