Capítulo 52 52

―Voy contigo.

Elian ni siquiera dejó de buscar las llaves.

―No tienes que hacerlo.

―No te pregunté.

Me puse la camiseta mientras él se abrochaba mal dos botones de la camisa.

―Elian.

―¿Qué?

―Eso.

Se miró.

Maldijo, volvió a empezar.

Sus manos temblaban.

No dije nada.

Cinco minutos después estábamos e...

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