Capítulo 58 58

―Si mañana le ofreciéramos la residencia, ¿aceptaría?

La directora de Bellini no sonrió.

Yo tampoco.

Habíamos pasado casi una hora recorriendo el taller, hablando de fibras, tratamientos anteriores y una casaca bordada que llevaba veinte años sin poder exhibirse.

Pero sabía que terminaríamos allí.

D...

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