Capítulo 28 Sacando las garras

El trayecto hacia las oficinas se sintió como una bomba de tiempo con la mecha encendida. Alejandro conducía con la vista fija en el asfalto, manteniendo las manos firmes sobre el volante. A su lado, Nataly permanecía con los brazos cruzados, la mirada perdida en el tráfico y la respiración contenid...

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