Capítulo 152 Capítulo ciento cincuenta y dos

Me reí con amargura.

—Tú nunca has sido invisible. Nunca pasaste años siendo el saco de boxeo, el chiste, la chica gorda y fea a la que cualquiera podía señalar y de la que podía burlarse solo porque no se defendía.

—Pero…

—Claro, puede que Allison te haya dicho un par de cosas, pero no puedes sa...

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