Capítulo 98 Capítulo noventa y ocho

Parpadeé.

—¿Eh?

—Como que dejaste de escuchar y te quedaste mirando a la nada. Te ves muy preocupado por algo —Martin me dio un toquecito en el brazo—. No hacías eso desde hace tiempo, ¿estás bien?

De la boca de los niños.

—Claro que estoy bien. Perdón por eso, amigo. Volvamos al trabajo.

Marti...

Inicia sesión y continúa leyendo