Capítulo 41 DOS DÍAS FUERA DE JUEGO

—Te amo.

Dante parpadeó como si necesitara comprobar que seguía despierto.

—Dilo otra vez.

—No pienso repetirlo cada vez que lo pidas.

—Una vez más. Después fingiré dignidad.

Me incorporé sobre su pecho.

—Te amo, Dante.

Su sonrisa duró poco porque me atrajo hacia su boca. El beso comenzó lento y ter...

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