Capítulo 47 EL PENAL

—¿Lo aceptaste porque quieres hacerlo o porque temes que todos te llamen cobarde otra vez?

Dante dejó de girar la pelota entre las manos. Renzo, que todavía ocupaba la puerta de la cabina, entendió que debía marcharse.

—No lo sé —admitió Dante—. Cuando me lo propusieron, dije que sí antes de pensar....

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