Capítulo 49 ENSAYO DE CONVIVENCIA

—Espera. Acepto los treinta días.

Las puertas del ascensor se cerraban cuando Dante metió la mano entre ellas. Regresó al pasillo con la camisa mal abotonada y una sonrisa que despertó mis ganas de retractarme.

—Repítelo.

—No abuses. Lo escuchaste.

—Quiero asegurarme de que no fue una alucinación pr...

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