Me siento Generoso

Maxim.-

El sabor de Serena aún persistía en mis labios, una mezcla de sal, hierro y esa dulzura prohibida que solo ella poseía.

Deseaba más, pero ella aún no estaba en condiciones. Me obligué a salir de nuestra habitación a regañadientes.

— Maxim, los informes inteligencia en Sicilia –apar...

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