El Despertar De La Heredera

Serena.-

Sentí los rayos del sol sobre mi rostro, aunque la brisa que se colaba por la ventana era fría, estiré el brazo buscando la compañía que amanece desde hace unos días a mi lado, pero solo percibo su ausencia, mis ojos se abren buscando la presencia imponente de mi Maxim.

— ¿Maxim? –lo ll...

Inicia sesión y continúa leyendo