Capitulo 110.

Ya había salido el radiante sol la quinta vez que nos despertamos, por eso decidimos levantarnos de la cama, era hora de bajar a desayunar.

-Bueno Señor Salvatore, ahora si lo haré como se debe-Caminé hacia él y enrollé mis brazos entorno a su cuello-Feliz cumpleaños amor mío, te amo tanto-Le di u...

Inicia sesión y continúa leyendo