Capitulo 115.

-¡Dios mío!, ¡Esto es un castillo!-Exclama una voz femenina bastante conocida, era mi amiga.

Aun teniéndolos a los dos al frente, no podíamos creer que hubiesen venido.

-No me vean así, estoy aquí porque ella me convenció-Dice Sebastián, señalando a la pelirroja que trae al lado-Esta casa solo m...

Inicia sesión y continúa leyendo