Epílogo.

Meses después

SALVATORE.

-¿Sabes lo terrible que es despertar y no ver a mi hermosa esposa junto a mi?-Le pregunto a Stella, luego de encontrarla en el despacho.

-Me levanté temprano amor, y estabas durmiendo tan plácidamente que no quise despertarte.

-¿No podías dormir?-Rodie el escritorio...

Inicia sesión y continúa leyendo