Capitulo 44.

La primera vez que tuve que sentarme en el comedor principal me sentí bastante incómoda, pero eso no se compara a lo que siento ahora que está Massimo presente.

Puedo sentir su intensa mirada de vez en cuando y eso no me deja pensar en otra cosa.

Intenté llevar el cubierto a mi boca y note mis lev...

Inicia sesión y continúa leyendo