Capítulo veinte

—Hola Emma —dijo Zoe mientras se acercaba a mí.

—¿Qué necesitas? —respondí.

—Tranquila Emma, ¿por qué estás tan gruñona? —levantó una ceja curiosa.

—¿Por qué estabas coqueteando con Lucas esta mañana? ¿No te da vergüenza? —dije cruzando los brazos sobre mi pecho.

—Te dije que me gusta, ¿estás celosa...

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