Capítulo 16

Llegamos a casa, ayudé a Zion a cambiarse y refrescarse, comimos, y luego hicimos su tarea. Me senté junto a Zion después de arroparlo en la cama y acaricié el lado de su rostro antes de desearle buenas noches.

—Dulces sueños, ¿de acuerdo?— él asintió, y me incliné para darle un beso en la frente a...

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