Capítulo 32

—Si sientes que es demasiado, siempre puedes decirme que pare —dijo Diya.

Me estaba contando cómo quería que fuera su boda. Faltaban tres días y la despedida de soltera era mañana. Yo era su dama de honor y la mayoría de las responsabilidades recaían sobre mis hombros. Aunque ya habíamos planeado t...

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