Capítulo 12 Capítulo 12

—¡Hijo! Qué alegría verte llegar tan temprano, no me avisaste que vendrías. —la señora fue a recibirlo.

—¿Tengo que avisarte que vendré a mi propia casa?

—No seas así, lo dije porque te dije que estaría aquí para organizar unas cosas y aprovecharía que no estabas aquí.

Me atraganté con mi propia ...

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