Capítulo 25 25

—A ti.

No respondió el Ciro de treinta años.

Durante un segundo vi al de diecinueve.

Al chico que había llegado tres minutos tarde a una estación y había convertido ese retraso en siete años de orgullo.

Cerré el portátil.

—Eso no puede volver a ser mi responsabilidad.

Su expresión se endureció.

—No ...

Inicia sesión y continúa leyendo