Capítulo 41 A ti te estaba buscando...

Emily

Me dejo caer pesadamente en la silla vacía a su lado, estirando las piernas doloridas por los tacones. Lo miro fijamente. Giorgio es tan distinto a Alexandro que, aunque comparten rasgos físicos evidentes como la mandíbula esculpida y la estatura imponente, con él me resulta ridículamente fáci...

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