Capítulo 43 No olvides lo que tienes en juego

Alexandros

Mi hermano suelta una risa seca que no tiene absolutamente nada de amable. Mi poca paciencia se extingue por completo.

—Deja de reírte como un imbécil y explícame qué mierda está pasando.

—¿Qué quieres que te explique, Alexandro? —responde Giorgio con un tono helado—. ¿Que la dejaste tira...

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