Capítulo 46 Mis problemas acaban de multiplicarse

Emily

Mi corazón late descoyuntado contra mis costillas, amenazando con salirse de mi pecho. Ajusto la tela de mi vestido, levanto la cabeza con la poca dignidad que me queda y camino a paso firme de regreso a la oficina del señor Ruppert. Entro sin tocar, me quito la peluca negra de un solo tirón y...

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