Capítulo 36 Indiferencias

—Se nota a leguas que jamás ha probado uno. Hágalo, solo un bocado y no piense en las calorías, las bacterias ni nada de eso —la invité, extendiéndole mi helado de mantecado con una sonrisa traviesa.

Ella arrugó la cara como si le estuviera ofreciendo veneno, y mi carcajada resonó por todo el pasill...

Inicia sesión y continúa leyendo