Capítulo 52 conociendonos

—Quiero disfrutar el día, Eduardo, por favor —susurré, buscando desesperadamente sus ojos—. Apenas está empezando y no quiero arruinarlo. No sé qué demonios está sucediendo en tu cabeza ni qué fantasmas estás persiguiendo hoy, pero te pido que pares un momento. Lo estás arruinando todo.

—Lo he hech...

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