Capítulo 54 Sin distancias

Salí del café y me paré en la acera, justo al frente del local. El sol de la mañana estaba tímido, medio oculto tras nubes grises, como si no tuviera ganas de salir del todo. Había pocas personas caminando por allí a esa hora y los autos avanzaban rápido por la avenida.

A los pocos minutos, Eduardo...

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