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Luke también saludó a la bebé.

—Hola, bebé. Soy tu hermano mayor. Te voy a querer y a consentir.

Ahora tenía su propia princesita.

Y ya no podía esperar para acurrucarla entre sus brazos.

Tenía unas ganas terribles de tocarle la carita y el cabello.

Hania sintió que el corazón se le derretía. E...

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