Capítulo 17 TORMENTA EN EL POLO NORTE

—¡Oye! ¡Espera, un momento, grandulón, bájame! —balbuceó Valeria, sin contenerse y aferrándose desesperadamente a sus hombros con las mejillas ardiendo de vergüenza mientras los clientes cercanos giraban la cabeza para mirar el espectáculo. Un sitio como ese siempre tenía personas alrededor así q...

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