Capítulo 17 El desastre tocó la puerta

Tomás no respondía.

Yo miraba la pantalla una y otra vez, como una idiota, esperando que su nombre apareciera. Ese nombre que ahora me calentaba más que el de mi propio marido. Silencio. Un silencio que me hacía sentir una mezcla obscena entre necesidad y humillación.

Y lo peor era saber por qué m...

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