Capítulo 36 Diez llamadas perdidas

Estaba en el baño, limpiándome las tetas con una toalla húmeda. Daniel se había corrido ahí, y por un momento sentí que todo volvía a tener sentido. Me miré al espejo con el cuerpo aún tibio, como si la felicidad hubiera quedado impregnada en la piel.

Había algo en ese instante que me hizo sonr...

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