Capítulo 4 Ya no quería ternura

Los días pasaron como un castigo. Evité a Tomás y a Daniel pero no a mis pensamientos. Quise volver atrás, pero ya era tarde. Y justo cuando todo parecía enfriarse, Daniel se me acercó con una culpa extraña en la cara.

Me pidió perdón por estar tan distante. Dijo que no podía dormir, que sentía qu...

Inicia sesión y continúa leyendo