Capítulo 29 Libertad

Rory

No lo dudo ni un solo segundo. Tomo su mano grande y cálida entre la mía, permitiendo que me guíe a través de los pasillos silenciosos de la mansión, los cuales hacen que por momentos sienta que formo parte de un cuento de hadas de esos que casi nunca podía leer en el orfanato.

Salimos al jardí...

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