Capítulo 29 Demasiado Tarde

Caroline

—eso me pone en un dilema, señorita Caroline…

Sonríe, mientras seguimos en ese abrazo tan dulce, tan puro y reconfortante qué no dan ganas de moverse, de que sea eterno.

La sensación de mariposas en el estómago me tiene atrapada, tanto que deseo con todas mis fuerzas intentar algo “oficial”...

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