Capítulo 31 Esclavo de su cuerpo

Angus

—Son celos, celos estúpidos qué debo de evitar a toda costa. Ni siquiera entiendo porque me pongo así, total soy una asistente nada más.

Mi mano abarca su abdomen, masajeándolo con ímpetu, mientras su respiración caliente hace a que por instinto busque su boca.

No me la pone fácil, evita mis l...

Inicia sesión y continúa leyendo