Capítulo 59 La recuperación de Caroline

Angus

La puerta del auto es abierta y azotada con furor al mismo tiempo, haciendo a que me sobresalte del susto, y unos cuantos hipidos extraños se hacen escuchar.

Al reconocer el olor al perfume de Hanna, me tranquilizo un poco, pero la pregunta del millón inunda en mi pequeño cerebro de maní.

—Han...

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