Capítulo 102 Y eso solo era el preludio

Daniel mordió suave la piel de su cuello y barrió con su lengua desde su cuello hasta el lóbulo de su oreja.

—Tenemos toda la noche para que explores, Ángel. Luego puedes tomarme en tu boca si deseas —susurró en su oído, causando miles de sensaciones escalofriantes a su piel ya despierta. Esa incita...

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