Capítulo 80 Cuando dos almas se encuentran

Ambos permanecieron abrazados entre las sábanas de seda, sintiendo el calor de su cuerpo, piel con piel. Esa primera vez había sido perfecta y ella lo supo. Sin embargo, su cabeza seguía repitiendo aquella pequeña frase que, aun siendo pequeña, contenía mucho más de lo que se calcula.

Decir «te amo...

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