Capítulo 103 Engañando al Gran Jefe

En un instante, ambos dimos un salto. El abrazo se rompió de golpe.

Adrián se puso de pie de un tirón y se arregló a toda prisa la camisa rota, mientras yo, aterrorizada, me cubría el pecho con la pijama y miraba hacia la puerta con el corazón a punto de estallar.

Toc... toc... toc...

Los golpes res...

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