Capítulo 110 Un emotivo encuentro con Lucia

Adrian esbozó una ligera sonrisa, una sonrisa llena de alivio en medio del caos de aquel mundo criminal. Tomó mi mano y la estrechó con fuerza.

—Sigue todas mis instrucciones. No hagas ruido, no mires atrás y permanece a mi lado —susurró con firmeza—. Vámonos, mi flor.

El polvoriento pasillo de la...

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