¡Mi esposa!

Después de llegar a un acuerdo, me abandonó. Habían pasado cinco días sin verlo, y la verdad es que no lo extrañaba. No entendía por qué estaba contando los días de su ausencia, mi cerebro estaba obsesionado con llevar la cuenta.

Había decidido dejar atrás mi viejo mundo, mi querida florería, mi su...

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