No esperaba menos.

Camino por los pasillos, sudando en las manos. Estaba nervioso, parado frente a su habitación. Tenía miedo, no sabía qué decir ni cómo actuar. Todo sobre ella era nuevo para mí. Respiro hondo y entro. Sus ojos me miran, siento que está viendo a través de mi alma solo con mirarme.

—¿Cómo te sientes?...

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