Ella

Desde que me casé con esa mujer, mi vida se convirtió en un maldito infierno. Lo juro, cuando la vi con ese vestido quise morirme; se puso esa prenda sin mi permiso, arruinando todo.

Ese vestido pertenecía a mi gran amor, mi amada Eleanor. No pudimos continuar con nuestros planes por culpa de Saman...

Inicia sesión y continúa leyendo