Capítulo 56

AMELIA

No tuve más remedio que cambiarme y ponerme una de sus camisas.

Cuando despertara, le explicaría por qué había tenido que hacerlo.

Puse mi ropa en la secadora y volví a chequear cómo estaba él.

Su temperatura seguía bajando.

Busqué la cocina y luego abrí sus gabinetes y refrigerador.

Tenía...

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