Capítulo 71

Fiona

Toca de nuevo, por tercera vez, pero lo único que puedo hacer es mirar la puerta. Lo único que nos separa a él y a mí es esta tabla de madera.

—Fiona, ¿podrías abrir la puerta?

Me froto los ojos ardientes pero no me muevo. No dormí. No pegué un ojo en toda la noche. Me revolví en la cama, l...

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