La mañana de la revelación

El ruido de los mosquitos y los ronquidos de los hombres llenaban mis oídos y mi alma deseaba no estar en mi cuerpo en ese momento, en esa oscura celda. La luz de la vela había sido apagada por uno de los compañeros de celda llamado Mopol antes de que todos fueran ordenados a dormir. No podía encont...

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