158: Una verdad revelada por los ojos

Tomé el celular de las manos de Alaric y fue ahí donde leí el mensaje de su padre; esto me heló la sangre por completo.

—¿Cómo es esto? —lo miré directamente—. ¿Acaso los perros han hecho esto? Hasta donde recuerdo, ellos no han hecho esto.

—No, no fueron los perros —Alaric bajó la cabeza—. Jamás...

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